La velada artística, que se desarrolló en el Salón Banderas del Palacio Nacional de la Cultura, contó con la participación especial de la agrupación marimbística Q’ojonel Soon, lo que generó un diálogo sonoro entre las voces corales y la riqueza tímbrica de la marimba, en una noche que celebró la diversidad desde la música.
Programa artístico
El programa estuvo estructurado en tres bloques. El primero, dedicado a la temporada sacra, incluyó obras como «Grande gozo hay», «Gloria» (Misa Kenia) y Ave Verum Corpus. Posteriormente, el repertorio transitó hacia la temporada popular, integrando piezas como «Mi país», de Ricardo Arjona; «Un poco de amor», de Silvio Rodríguez; y «Lágrimas negras», de Miguel Matamoros, interpretaciones que conectaron con el público desde la emoción y la identidad cultural.
Durante su intervención, el viceministro de Cultura, Rodrigo Carrillo, resaltó el impacto de este coro como un referente de inclusión artística en el país, así como su participación reciente en el Réquiem de Mozart junto a otros cuerpos artísticos.
Bajo la dirección del maestro José Azurdia Lamadrid, el concierto reafirmó el valor del trabajo coral como un espacio de encuentro, donde la técnica y la sensibilidad se unen para construir experiencias significativas.
La interpretación de «Mi país» se convirtió en uno de los momentos más emotivos de la noche, al evocar el orgullo de ser guatemaltecos y cerrar la celebración con un mensaje de unidad a través del arte.





