La agrupación, creada para vincular la formación académica con la experiencia escénica profesional, ofreció un repertorio de Haydn, Mendelssohn y Beethoven.
La música sinfónica se sumó a la celebración por los 45 años del Teatro de Bellas Artes. La noche del 26 de agosto, la Orquesta de Apoyo a la Formación Artística (OAFA) ofreció un concierto en la Sala Principal de este recinto.
Bajo la dirección del maestro José Alfredo Mazariegos, la agrupación presentó un programa que permitió a sus integrantes llevar al escenario el aprendizaje desarrollado durante su formación musical y compartirlo con el público.
La presentación forma parte de las actividades del Primer Festival de Agosto “Una historia compartida: de cine a teatro”, organizado para conmemorar los 45 años del Teatro de Bellas Artes, uno de los espacios dedicados a la promoción y difusión de las artes en el país.
Una noche de grandes compositores
Para celebrar el aniversario del teatro, la OAFA preparó un recorrido por obras representativas del repertorio sinfónico.
El concierto inició con la Obertura de Armida, del compositor Franz Joseph Haydn. Posteriormente, los maestros Marvin González y Mario Abrego participaron como clarinetistas solistas en la Pieza de concierto núm. 2 para clarinetes y orquesta en re menor, op. 114, de Félix Mendelssohn, obra integrada por tres movimientos continuos.
El programa culminó con la Sinfonía núm. 2 en re mayor, op. 36, de Ludwig van Beethoven, compuesta por cuatro movimientos.
Cada interpretación permitió mostrar el trabajo desarrollado por los músicos. Al finalizar la presentación, los aplausos reconocieron el trabajo de los integrantes de la orquesta, los solistas y de su director, el maestro José Alfredo Mazariegos.
Así, la celebración de los 45 años del Teatro de Bellas Artes también se convirtió en una oportunidad para mirar hacia nuevas generaciones de músicos: artistas que encuentran en la formación y en el escenario dos partes de un mismo camino.
De las aulas al escenario
La Orquesta de Apoyo a la Formación Artística es una iniciativa impulsada por la Dirección General de las Artes, a través de la Dirección de Formación Artística, con el propósito de fortalecer el desarrollo de los estudios musicales profesionales en Guatemala.
Su creación quedó establecida mediante Acuerdo Ministerial 398-2026, publicado el 8 de junio en el Diario de Centro América. Desde su concepción, la OAFA busca generar un puente entre la enseñanza académica y la experiencia escénica profesional, brindando a los estudiantes oportunidades para fortalecer su seguridad, confianza e interpretación musical en contextos reales de ejecución.
De esta manera, los procesos de aprendizaje trascienden las aulas y encuentran en escenarios como el Teatro de Bellas Artes un espacio para poner en práctica los conocimientos y habilidades adquiridos.
La iniciativa forma parte de las acciones del Ministerio de Cultura y Deportes orientadas al fortalecimiento de la educación artística, la descentralización de los procesos formativos y el desarrollo del talento musical guatemalteco.







