La literatura latinoamericana ha encontrado en sus grandes autores una forma de contar la historia, la identidad y las realidades de una región. Ese legado fue el punto de partida del conversatorio “América Latina en letras: Premios Nobel y su Legado”, realizado esta mañana en el Palacio Nacional de la Cultura.
El espacio fue moderado por el ministro de Cultura y Deportes, Luis Méndez Salinas, con la participación de Guido Toro, embajador de Perú; Annemarie Duncker, embajadora de Chile; Domingo Vital, investigador mexicano y Orlando Oliveros, periodista colombiano, quiénes conversaron sobre las obras y trayectoria de quienes dejaron una huella en la literatura.
Durante el conversatorio se habló de los seis Premios Nobel de Literatura:
- Gabriela Mistral, de Chile, recibió el Nobel en 1945
- Miguel Ángel Asturias, de Guatemala, en 1967
- Pablo Neruda, también de Chile, en 1971
- Gabriel García Márquez, de Colombia, en 1982
- Octavio Paz, de México, en 1990
- Mario Vargas Llosa, de Perú, en 2010.
El ministro Méndez Salinas destacó que estos escritores no solo alcanzaron reconocimiento internacional por sus obras, sino que también se convirtieron en voces a través de las cuales América Latina se presentó ante el mundo.
«Todos ellos, cada una de sus voces y de sus obras, inició aquí, en estas tierras que compartimos. Y todas terminaron hablando del mundo. Eso deja claro la universalidad de estas figuras que valoramos como una parte fundamental de la historia literaria», resaltó.
Una mirada desde la historia de cada país
El diálogo permitió acercarse a cada uno de estos escritores desde sus distintos contextos. La embajadora de Chile, María Soledad Morales Echeverría, se refirió a los premios recibidos por Gabriela Mistral en 1945 y Pablo Neruda en 1971.
Desde Colombia, el escritor y periodista cultural Orlando Gómez abordó el reconocimiento a Gabriel García Márquez en 1982 y cómo este fue asumido más allá de las fronteras colombianas.
El contexto mexicano fue abordado por el investigador Alberto Vital Díaz, quien recordó que Octavio Paz recibió el Nobel en 1990, un año después de la caída del Muro de Berlín y en un periodo marcado por transformaciones en el escenario internacional.
Desde Perú, el embajador Guido Toro abordó el reconocimiento otorgado a Mario Vargas Llosa en 2010, el más reciente de los seis premios Nobel de Literatura latinoamericanos. Durante el conversatorio se destacó la trayectoria del escritor peruano y el alcance de una obra que exploró temas como el poder, la libertad, los conflictos sociales.
El día que Asturias supo del Nobel
Fue el ministro de Cultura y Deportes quien recordó como Asturias recibió la noticia del Nobel el 19 de octubre de 1967, día en que cumplía 68 años, mientras se encontraba en la Embajada de Guatemala en París, después de una década de exilio y tras haber sido despojado de su nacionalidad.
Para el ministro, ese contraste entre el exilio y la posterior consagración internacional de Asturias permite reflexionar sobre el papel que los escritores latinoamericanos han desempeñado como voces de sus pueblos, incluso en momentos en los que el poder político los apartó.
El conversatorio se realizó en el marco del retorno a Guatemala de los restos de Miguel Ángel Asturias.