Todo el encanto de una representación de teatro nace detrás del escenario, donde la iluminación, el sonido, la escenografía y el vestuario contribuyen a construir las historias que llegan al público. Estos oficios, son fundamentales para las artes escénicas, que fueron el centro de las jornadas de reflexión promovidas por Iberescena en Guatemala, un encuentro dedicado a examinar los desafíos y las oportunidades de formación de los profesionales que trabajan en las áreas de la escena.
Las conversaciones reunieron distintas experiencias y perspectivas sobre la enseñanza de disciplinas como la tramoya, la escenografía, la iluminación, el sonido, el video y el vestuario. El propósito fue conocer las prácticas de formación que han dado buenos resultados, reconocer los conocimientos que necesitan fortalecerse e identificar las dificultades que enfrentan quienes buscan especializarse en estos campos.
El encuentro también permitió reflexionar sobre las desigualdades en el acceso a la formación técnica y la necesidad de ampliar las oportunidades de profesionalización. Desde la realidad guatemalteca hasta las experiencias compartidas en Latinoamérica, los participantes abordaron la importancia de contar con conocimientos especializados que respondan a las exigencias de las producciones escénicas contemporáneas.
Entre los participantes estuvieron Zaida Rico, secretaria técnica de Iberescena; Fernando Juárez y Pedro Pablo Solís, representantes del Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala, así como colaboradores del Centro Cultural de España en Guatemala e invitados de instituciones internacionales. Sus aportes enriquecieron el intercambio de conocimientos y permitieron conocer diferentes perspectivas sobre los procesos de aprendizaje y las necesidades de los equipos técnicos.
Se coordinó una formación especializada en sonido para la escena en la Ciudad de Guatemala, mediante el trabajo conjunto del Ministerio de Cultura y Deportes, el Centro Cultural de España en Guatemala y el Teatro de Bellas Artes, con la participación de docentes nacionales e internacionales. iniciativa permitió abordar una disciplina en la que la precisión técnica y la sensibilidad artística resultan esenciales para acompañar las interpretaciones y crear ambientes sonoros.
Las jornadas de Iberescena deja un importante análisis sobre el valor de quienes hacen posible una puesta en escena desde sus distintas especialidades. Reconocer sus conocimientos, escuchar sus experiencias y analizar las necesidades de formación constituye un punto de partida para impulsar mejores oportunidades de desarrollo profesional. Porque detrás de cada función existe un trabajo colectivo en el que la técnica también tiene una voz artística.




