Este 14 de abril celebramos a los guardianes del arco que se lanzan sin miedo, se sacrifican con orgullo y se levantan más fuertes cada vez que se caen.
Porque el fútbol también se gana con los puños, la decisión y el corazón de un portero.
Que el espíritu de equipo, superación y respeto siga creciendo entre cada tiro y cada defensa.
