La segunda edición de «Comiendo en Hungría», obra escrita por los premios Nobel Miguel Ángel Asturias y Pablo Neruda, fue presentada en el Festival de Junio. El libro retrata la amistad entre ambos escritores y celebra la literatura, la gastronomía y los vínculos que trascendieron fronteras.
Miguel Ángel Asturias y Pablo Neruda fueron dos gigantes de la literatura del siglo XX. Su legado artístico y humano fue reconocido con algunos de los galardones más prestigiosos de su tiempo, entre ellos el Premio Nobel de Literatura —que continúa otorgándose en la actualidad— y el Premio Lenin de la Paz, hoy desaparecido.
La sólida amistad entre el escritor guatemalteco y el poeta chileno, cimentada en su genio literario, sus convicciones y su pasión por la buena mesa, quedó plasmada en «Comiendo en Hungría». La obra surgió a partir de una invitación del Gobierno de Hungría a Pablo Neruda, quien convocó a Asturias para acompañarlo en la experiencia. El resultado fue un libro escrito a cuatro manos que combina observación, humor y admiración por la gastronomía húngara, de la que ambos autores eran entusiastas admiradores.
Un libro que vuelve a las manos de los lectores
La obra fue publicada años atrás por Editorial Cultura del Ministerio de Cultura y Deportes; sin embargo, aquella edición se agotó. Gracias al esfuerzo de la institución, dirigida por la licenciada Hanna Orellana Beitía, el libro volvió a las imprentas y su segunda edición fue presentada el 3 de junio, en el Teatro de Bolsillo del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, como parte de la programación del Festival de Junio.
La actividad consistió en un conversatorio en el que participaron Hanna Orellana; el ganador del Premio Nacional de Literatura «Miguel Ángel Asturias» 2010, Enrique Noriega; y Sandino Asturias, presidente de la Fundación Miguel Ángel Asturias y nieto del Nobel guatemalteco.
Cálidas anécdotas y el sabor de la memoria
La velada estuvo marcada por recuerdos entrañables y anécdotas que acercaron al público a la dimensión humana de ambos escritores. Entre ellas destacó el relato compartido por Sandino Asturias, quien recordó que los dos autores guardaban un notable parecido físico, al punto de que, según la anécdota familiar, Miguel Ángel Asturias llegó a prestar a Neruda su pasaporte diplomático para facilitar uno de sus desplazamientos, sin que las autoridades fronterizas advirtieran la diferencia.
Por su parte, Hanna Orellana destacó el carácter colectivo de la obra, escrita conjuntamente por Asturias y Neruda e ilustrada por el reconocido artista guatemalteco Marco Augusto Quiroa. Asimismo, resaltó el trabajo editorial que implicó la recuperación de esta publicación, un esfuerzo que requirió una estrecha colaboración entre Guatemala y Chile.
La presencia de la viceministra de Relaciones Exteriores, María Luisa Ramírez; del viceministro Eduardo Escobedo; y de Annemarie Duncker, embajadora de Chile en Guatemala, reflejó el valor cultural y diplomático de esta reedición.
Enrique Noriega subrayó la trascendencia de Asturias y Neruda en la consolidación de la literatura latinoamericana como una de las más importantes del mundo. En ese contexto, destacó la vigencia de una obra que, en palabras de Hanna Orellana, «es una celebración de la vida, de la amistad y del acto de comer, no como mera subsistencia, sino como una forma de compartir la experiencia humana».
Más que un libro sobre gastronomía, «Comiendo en Hungría» es el testimonio de una amistad excepcional y una invitación a descubrir cómo la literatura y la mesa pueden convertirse en espacios de encuentro entre culturas, ideas y afectos.