En un esfuerzo por entrelazar el arte con el rescate de la memoria ancestral, 20 estudiantes de la Escuela Oficial Rural Mixta de la aldea Tixelap, en el municipio de San Juan Cotzal, Quiché, participaron en un taller artístico donde plasmaron la riqueza de la indumentaria tradicional del Pueblo Ixil utilizando tejas de barro como lienzos.
La iniciativa, coordinada y ejecutada por la Casa de Desarrollo Cultural de San Juan Cotzal, del Ministerio de Cultura y Deportes, transformó las aulas en un espacio de diálogo intergeneracional y profunda reflexión colectiva. A través de una metodología didáctica, práctica y participativa, los niños y jóvenes exploraron los complejos patrones, figuras geométricas y la simbología mística que resguarda la indumentaria cotzalense.
Un lienzo con historia
La elección de la teja de barro como soporte no fue casualidad. Este elemento, arraigado en la arquitectura tradicional de las comunidades de Quiché, sirvió como analogía del resguardo y la protección del hogar y los saberes comunitarios.
Al pintar sobre la arcilla, los estudiantes reconfiguraron un objeto cotidiano para convertirlo en un monumento artístico a su propia identidad. Durante la sesión, los participantes plasmaron los vibrantes colores que caracterizan al textil ixil, donde predominan el rojo y el verde.
Con este tipo de programas formativos, las Casas de Desarrollo Cultural a nivel nacional reafirman su misión institucional de descentralizar la cultura y propiciar herramientas dinámicas para la salvaguardia del patrimonio. A través de la pintura, el juego y la libre expresión, la niñez de Tixelap mantiene encendida la llama de los saberes del Pueblo Ixil.